Instalar extractores parece la respuesta obvia cuando una bodega acumula calor. Sin embargo, un sistema de extracción solo funciona correctamente cuando también existe una ruta adecuada para la entrada de aire de reposición.
¿Por qué el aire caliente se acumula?
Durante el día, la radiación solar calienta la cubierta. La maquinaria, motores, iluminación y procesos productivos también generan calor dentro del edificio.
El aire caliente tiende a ascender y puede acumularse en las zonas superiores. Si no existen suficientes salidas, ese calor permanece dentro de la nave y la temperatura puede aumentar progresivamente durante la jornada.
¿Los extractores solucionan el problema?
Pueden ser una parte importante de la solución, pero deben estar correctamente dimensionados y acompañados por una entrada adecuada de aire.
Todo el aire que sale debe ser reemplazado. Instalar extractores en una bodega prácticamente cerrada puede limitar su desempeño porque el edificio no permite que ingrese con facilidad el volumen de aire que se está intentando retirar.
Por eso, en ventilación industrial se debe pensar simultáneamente en extracción y aire de reposición.
¿Dónde debería entrar el aire?
Depende de la distribución de la bodega. Las puertas, ventanas, rejillas, louvers o ventiladores de inyección pueden utilizarse como puntos de entrada.
La idea es que el aire exterior ingrese por una zona, atraviese las áreas que necesitan ventilación y finalmente llegue hasta los puntos de extracción.
¿Dónde colocar los extractores?
Aunque el aire caliente suele acumularse en las zonas superiores, la ubicación debe analizarse según la geometría del edificio, la ubicación de puertas, la altura, los obstáculos, la dirección deseada del flujo y las zonas donde se genera mayor cantidad de calor.
Una mala distribución puede hacer que el aire entre y salga inmediatamente sin recorrer toda la bodega.
¿Qué pasa en bodegas muy largas?
En naves de gran longitud pueden existir zonas intermedias donde el aire prácticamente no se mueve. En estos casos puede ser necesario complementar la extracción con ventiladores que ayuden a transportar el aire a través del edificio.
Por eso algunos proyectos combinan inyección de aire, ventiladores de movimiento interior y extracción.
Más importante que el extractor: el recorrido del aire
Una buena solución no debería comenzar preguntando solamente qué extractor necesito. La pregunta correcta es: ¿cuánto aire debemos retirar, por dónde ingresará el aire de reposición y qué recorrido queremos que haga dentro de la bodega?
El objetivo es crear un flujo de aire que atraviese las zonas críticas antes de salir del edificio. Cuando el sistema se diseña de esta manera, la extracción deja de ser un conjunto de ventiladores y se convierte en una estrategia real de ventilación industrial.
Si su bodega acumula aire caliente, EPCM de Colombia puede revisar el volumen, las aberturas existentes y la distribución del espacio para definir qué estrategia de extracción y reposición de aire conviene evaluar.